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La actuación ha renovado de forma integral el entorno para mejorar la accesibilidad, movilidad y seguridad de peatones y conductores.
El Ayuntamiento de Santander ha finalizado las obras de mejora y semipeatonalización de los accesos a la Península de La Magdalena, una actuación que ha permitido renovar de forma integral uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad para hacerlo más accesible, seguro y funcional.
El concejal de Fomento, Agustín Navarro, ha destacado la importancia de esta intervención, que supone “un antes y un después para este entorno privilegiado de Santander”, donde se ha conseguido compatibilizar la protección de un espacio de gran valor patrimonial y paisajístico con una movilidad más cómoda, segura y sostenible.
Tal y como ha explicado, el proyecto ha permitido priorizar los desplazamientos peatonales, reorganizar el tráfico y renovar unas infraestructuras que presentaban un importante desgaste, mejorando tanto la experiencia de quienes utilizan este espacio a diario como la de los miles de visitantes que recibe cada año.
“La Magdalena es uno de los grandes símbolos de Santander y merecía una actuación de estas características. Hoy contamos con unos accesos más ordenados, más accesibles y adaptados a las necesidades actuales, manteniendo la esencia del lugar”, ha señalado.
La actuación ha incluido la reorganización del aparcamiento, que dispone de 43 plazas para vehículos, 6 reservadas para personas con movilidad reducida, 30 para motocicletas y 5 para taxis. Asimismo, se han renovado aceras, bordillos y pavimentos, se han mejorado las redes de drenaje, saneamiento, abastecimiento y alumbrado, y se ha instalado nuevo mobiliario urbano junto con zonas ajardinadas que contribuyen a embellecer el entorno.
Además, se ha modificado el trazado de entrada y salida del aparcamiento inferior para facilitar la circulación de los vehículos, optimizar los radios de giro y reforzar la seguridad tanto de peatones como de conductores.
Navarro también ha puesto en valor la planificación de los trabajos, que se han desarrollado procurando minimizar las afecciones al funcionamiento habitual del entorno, especialmente durante la actividad de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y la celebración de eventos en el Palacio de La Magdalena.
“Desde el primer momento nos marcamos como prioridad ejecutar la obra con la menor incidencia posible para vecinos, usuarios y visitantes. Ese esfuerzo de coordinación ha permitido finalizar una actuación muy esperada sin interferir en la intensa actividad que registra este espacio durante todo el año”, ha afirmado.
Las obras han supuesto una inversión de 461.600 euros y se han desarrollado en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística, financiado con fondos europeos Next Generation EU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.





















