El consejero ha mantenido una reunión con los representantes de las asociaciones ASAJA, UGAM-COAG, UPA y AIGAS-La Unión
Santander – 07.09.2022
El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, ha mantenido hoy una reunión con los representantes de las cuatro Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAS) de la región, compuesta por la Asociación Jóvenes Agricultores de Cantabria (ASAJA), la Unión de Ganaderos y Agricultores Montañeses (UGAM-COAG), la Unión de pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) y la Asociación Independiente de Ganaderos y Agricultores de Cantabria (AIGAS-La Unión).
Durante la reunión, el propio Blanco ha avanzado que el pasado lunes, la directora general de Desarrollo Rural, Marisa Pascual, asistió a una reunión técnica con miembros del Gobierno de España y de otras Comunidades Autónomas para establecer una hoja de ruta y ver las necesidades existentes de cada región del país en cuanto a los problemas con la sequía.
En esa reunión Cantabria se puso de manifiesto la grave afección en los pastos y resto de cultivos forrajeros de la región y solicitó la convocatoria de una reunión de más alto nivel (Mesa de la Sequía) con capacidad para la toma de decisiones, así como la adopción de medidas adicionales a las recogidas en el Real Decreto 4/2022 por el que se adoptaron en marzo medidas urgentes de apoyo al sector agrario por causa de la sequía.
El consejero y su equipo han estudiado y valorado, junto con las OPAS, los detalles y mecanismos para hacer llegar al sector primario las diferentes ayudas adecuadas para paliar y minimizar los problemas derivados de la sequía.
Asimismo, desde la Consejería se está ha analizado cómo está afectando la sequía en el sector, sobre todo su impacto en la producción del forraje, que servirá para alimentar al ganado a partir del otoño, una vez que bajen de los puertos.
Según ha expresado Blanco, quien se muestra partidario a trabajar y consensuar conjuntamente con las OPAS sobres cuales deben ser los mecanismos de ayuda, ha explicado que “la sequía no solo afecta a las producciones agrícolas, sino que también afecta a las producciones ganaderas por la reducción en la producción de alimentos para el ganado”.
Por ello, ha manifestado su compromiso con el sector para continuar en esta línea de trabajo para arbitrar ayudas a través de un consenso para prevenir y minimizar los efectos de la sequía en Cantabria.
En la reunión de trabajo, además del consejero han participado, el representante de UGAM-COAG, Gaspar Anabitarte; Manuel Herrero y Raúl Guillaron por parte de ASAJA; AIGAS, Manuel Sáinz, y UPA, Alberto Pérez, junto a la directora general de Desarrollo Rural, Marisa Pascual y la subdirectora general de Ayudas Comunitarias, Sira de Frutos.
11,5 millones en ayudas en lo que va de año
Junto a estos compromisos, Guillermo Blanco ha recordado el esfuerzo que, tanto la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, como el Gobierno de Cantabria, han realizado en este 2022 para ir paliando todas las inclemencias que ha sufrido el sector en los últimos meses. De hecho, la Consejería ya lanzó en el mes de marzo un paquete de ayudas destinadas a los ganaderos, por un importe de más de 11,5 millones de euros, para tratar de paliar la situación “insufrible” que viene atravesando el sector por el incremento de los precios de los piensos y por el elevado coste de la energía, tras la pandemia del Covid y, posteriormente, por el impacto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
En concreto, se convocaron cuatro líneas de ayudas, entre las que destaca, como novedad este año, un aumento de 2,6 millones de euros en la partida para las explotaciones de las zonas con limitaciones específicas (que cuenta con un total de 10 millones); y la promoción del bienestar animal, dotada con 3,7 millones, tanto para los productores de leche como de carne, con el fin de compensar las pérdidas como las producidas tras la convergencia de las ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC).
Estas subvenciones se suman a las ya puestas en marcha de manera excepcional este año: 3 millones de euros de ayudas directas para los productores de leche, que se publicaron en febrero, y los 1,2 millones para los de la carne, a las que se añade un millón de euros más para compensar el incremento de los costes de carburante que de manera “tan negativa” está perjudicando la actividad de la flota pesquera de Cantabria y que amenaza “incluso su propia supervivencia”.
Blanco ha reconocido que estas ayudas ya se estaban elaborando antes del estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania, pero ha indicado que ahora son “más necesarias”. “Esto se estaba ya cocinando por la situación tan grave que estábamos padeciendo: la subida de los costes de producción y por el elevado precio que están adquiriendo los insumos”, ha señalado. “El incremento de los insumos está siendo insufrible para el sector –ha insistido el consejero- y hay incrementos de costes de esos alimentos incomprensiblemente volátiles, que debemos ayudar a paliar”.
“Ninguna familia del medio rural de Cantabria se va a quedar atrás”, ha aseverado el consejero, que ha puesto en valor el esfuerzo que también va a realizar en 2023 el Gobierno cántabro para tratar de mantener la intensidad de las ayudas que reciben los productores del segundo pilar de la PAC, y tratar de compensar con fondos propios lo que puedan dejar de percibir por otras vías.






















