Cantabria, Cataluña, País Vasco y Navarra se unen para mejorar la sostenibilidad de las ganaderías familiares y del proceso productivo de su ecosistema lácteo

Un total de 25 entidades participan en un proyecto que invertirá más de 100 millones en los próximos 5 años para reducir la huella ambiental y mejorar la competitividad de 603 explotaciones de estas cuatro regiones

Santander – 19.01.2022

Un total de 25 entidades de Cantabria, Cataluña, País Vasco y Navarra se han unido en una alianza para poner en marcha, con el apoyo y la colaboración de los gobiernos autonómicos de estas cuatro regiones, un proyecto de transformación sostenible de la ganadería familiar y cooperativa con el fin de contribuir a la mejora de la sostenibilidad ambiental, económica y social, así como mejorar el proceso productivo de su ecosistema lácteo.

Liderado por la entidad vasca-navarra Kaiku Berdea, la catalana Llet Nostra Més y la cántabra AGC AgroCantabria, el proyecto está integrado por cooperativas, centros tecnológicos de I+D+i, centros de gestión y centros industriales que tienen previsto invertior más de 100 millones de euros hasta 2026 en un proyecto comprometido con la transformación hacia la sostenibilidad ambiental, en consonancia con los objetivos de la Agenda 2030 de la Comisión Europea.

El proyecto ha sido presentado hoy en la explotación ganadera El Molino de Carranza (Vizcaya) con la participación, entre otros, del consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco; la consejera de Desarrollo Económico, Competitividad y Medio Ambiente del Gobierno vasco, Arantxa Tapia; la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Navarra, Itziar Gómez, y la consejera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural del Gobierno de Cataluña, Teresa Jordá y Roura.

También han asistido representantes de las cooperativas ganaderas AGC AgroCantabria (Cantabria), Kaiku (País Vasco-Navarra), Llet Nostra (Cataluña); las industrias lácteas Kaiku Corporación Alimentaria (País Vasco-Navarra), Iparlat (País Vasco) y Llet Nostra y Láctics Masachs (Cataluña); los centros tecnológicos Neiker y AZTI (País Vasco), INTIA (Navarra) y IRTA (Cataluña), y los centros de gestión CIFA (Cantabria) y Abere, Abelur, Lursail, Lorra y LurGintza (País Vasco).

Tal y como han explicado los responsables de las empresas del ecosistema de AGC AgroCantabria, Kaiku Berdea y Llet Nostra Més, las medidas planteadas están encaminadas a reducir en todas estas compañías la huella ambiental de sus respectivos procesos industriales y logísticos con el objetivo de alcanzar en 2027 la reducción del 60% de las emisiones vinculadas al proceso productivo y logístico, en consonancia con el compromiso NetZero2050, así como una reducción del 45% en el consumo de agua el impulso de la economía circular, además de la minimización en más de un 50% de los residuos generados.

La iniciativa incidirá, además, en la mejora de la sostenibilidad económica y social de las 603 explotaciones familiares y cooperativas involucradas, que aglutinan una producción total de más de 337 millones de litros de leche anuales, cuya labor es esencial para el entorno rural, y un compromiso para el asegurar el suministro de leche y productos lácteos de calidad al consumidor.

Se trata de un tipo de explotaciones familiares y cooperativas con efectos positivos medioambientales, ya que su trabajo contribuye a la preservación de biodiversidad y favorece el mantenimiento del equilibrio paisajístico, evitando incendios y frenando el descontrol de la masa forestal, además de participar en el ciclo de economía circular, aprovechando tanto los recursos que genera la tierra que trabajan, como los propios residuos de las explotaciones.

De igual modo, representan un motor de revitalización para los núcleos de poblacionales rurales, ya que su presencia contribuye a mantener activas zonas que en los últimos años han sufrido una migración poblacional hacia las áreas industriales, especialmente en el caso de la juventud, atraída por el mayor abanico de oportunidades laborales.

Ante tal situación, el proyecto de transformación sostenible de la ganadería familiar y cooperativa pone en valor el trabajo desarrollado por este tipo de explotaciones y aúna centros tecnológicos de las cuatro comunidades autónomas involucradas para establecer las medidas a adoptar en cada una de las granjas con el fin de impulsar su competitividad y potenciar el relevo generacional.

El proyecto abordará, transversalmente, la transformación digital del sector, a través de nuevas infraestructuras tecnológicas, automatización y utilización de aplicaciones de inteligencia artificial e inteligencia del dato, que mejorarán la eficiencia productiva y la rentabilidad de todas las estructuras en aras de su sostenibilidad medioambiental y social

Un proyecto que, tal y como han explicado sus responsables, aporta compromiso y esfuerzo para contribuir a un futuro mejor, colaborando e integrando a productores ganaderos, a la industria y a la sociedad para desarrollar la actividad de un sector fundamental como es el lácteo, con el máximo respeto por el medio ambiente.

Apoyo del Gobierno de Cantabria

En el turno de los representantes institucionales, el consejero cántabro de Desarrollo Rural, Guillermo Blanco, se ha mostrado orgulloso de que el Gobierno de Cantabria participe y apoye, a través del Centro de Investigación y Formación Agrarias (CIFA), un proyecto “necesario” para defender el modelo de ganadería familiar y su eficiente contribución al desarrollo sostenible.

“Este proyecto es un paso más en la defensa de las explotaciones familiares que abanderamos en Cantabria y su capacidad para fomentar la sostenbilidad que el sentido común y la Unión Europea nos imponen”, ha subrayado Blanco, quien también ha puesto en valor la aportación de este tipo de explotaciones a la lucha contra el despoblamiento.

“Es importante que dotemos a nuestros pueblos de carreteras, comunicaciones, acceso a internet, centros de salud y colegios, pero lo que mantiene vivo a nuestro medio rural es que sus vecinos tengan algo a lo que dedicarse y el sector primario es el que más empleo genera en estos momentos al medio rural, por lo que nuestra obligación es apoyarlo y mejorarlo”, ha señalado el consejero.

En este sentido, ha destacado el papel esencial que desarrolla la estrategia LEADER, a través de los Grupos de Acción Local, a la hora de impulsar medidas que revitalizan el desarrollo socioeconómico del medio rural. “Desde el propio territorio se toman siempre las decisiones que mejor solución dan a los problemas de los vecinos”, ha remarcado el titular de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria.

Finalmente, ha aprovechado para reivindicar la defensa de un precio justo por la leche para dejar ser “el único país de la Unión Europa que utiliza ese bien tan preciado como un producto reclamo en las grandes superficies” y ha abogado por seguir trabajando en la puesta en marcha de medidas de mejora de explotaciones ganaderas, infraestructuras agrarias y el fomento de la incorporación de los jóvenes “ofreciéndoles un sector atractivo con profesiones honrosas y honorosas”.