Chistes Cántabros – Humor de Cantabria

Chistes Cántabros

Viendo el gran éxito que han tenido los Chistes Cántabros subidos a Facebook y el gran número de veces que han sido Compartidos, he decido crear este post recopilando unos cuantos de estos.

 


Un vasco llega a Potes y se sienta en un bar.

Llama al camarero y le dice:

– Chico, ven aquí.

El camarero llega y le dice:

– Aquí en Cantabria no se dice chico, así que no me vuelvas a llamar así. Puedes llamarme Jefe, Camarero, Tío… pero chico… no lo vuelvas a hacer…

El vasco se empieza a mosquear y le dice:

– Vale, TIO, no pasa nada. Ponme un vasito de cerveza.

A lo que el camarero le contesta:

– Aquí en Cantabria no tenemos vasitos de cerveza, te puedo poner cerveza, una caña, una jarra, una birra, orujo si quieres… pero un vasito de cerveza no.

El vasco ya con un rebote de cojones le dice:

– Vaya!, pues ponme una caña, TIO. Y de camino traeme unas olivitas.

El camarero mira al vasco con desprecio y moviendo la cabeza hacia los lados le dice:

– Aquí en Cantabria no tenemos olivitas, te puedo poner unas aceitunas si quieres…

El vasco ya aguantándose pa no lanzarse a por el camarero le dice:

– Manda cojones el TIO, pues ponme unas aceitunas.

El camarero se va y le trae lo que le han pedido. A la hora de pagar el vasco paga al camarero y cuando le devuelve el cambio le dice:

– Un segundo tú, que tengo curiosidad, aqui en Cantabria ¿cómo se les llama a los Gilipollas?

Y le contesta el camarero:

– Aquí no los llamamos, vienen ellos solitos por la autovía.

Chistes Cántabros
Chistes Cántabros

 


Van en un vagón de tren una gorda fea, una rubia guapísima, un vasco y un Cántabro.

De repente, el tren se mete en un túnel y se queda el vagón a oscuras; entonces se oye un guantazo enorme: PLASSS!!!”.

El tren atraviesa el túnel y vuelve la luz. Los cuatro pasajeros se quedan pensando en lo que ha podido ocurrir.

La gorda piensa: “Seguro que el de Cantabria le ha metido mano a la rubia, la rubia se ha mosqueado y le ha dado un guantazo”.

La rubia piensa: “Seguro que el de Cantabria ha intentado meterme mano, se ha equivocado y la gorda le ha metido una ostia”.

El vasco, por su parte, piensa: “Seguro que el Cantabria le ha metido mano a la rubia, la rubia se ha equivocado y me ha dado una ostia a mi”.

Finalmente, el cántabro piensa: “A ver si llega otro túnel y le meto otra hostia al vasco”.


 

Esto pasó en la Edad Media…

Cierto día pasaban ante la puerta de un castillo dos caballeros, uno vasco y otro catalán acompañados de un escudero de Cantabria. En esto que se asoma por una almena una hermosa doncella gritando:

-¡Vicio quiero vicio!

Los dos caballeros se miran entre si con un guiño de complicidad y dice el catalán:

– Esta caliente se va a enterar de cómo la gastamos los catalanes…

Sube al castillo y le dice la doncella:

– Te voy a arrear todas las veces que quieras, pero coge una tiza y a cada polvo haces una raya en la pared para para llevar la cuenta.

Pasa una hora y baja y le dice al vasco:

– Joder ocho polvos que la he echado.

En eso sale la doncella de nuevo a la almena y grita de nuevo:

– ¡Vicio, quiero vicio!

Esta vez sube el vasco, y baja a las dos horas diciendo:

– Joder catorce rayas que he marcado en la pared, estoy molido.

Pero de nuevo sale la doncella a la almena gritando:

– ¡Vicio, quiero vicio!

Se miran los dos caballeros y le dicen al escudero de Cantabria:

– Anda sube tu y mira si puedes hacer algo.

Pasa una hora, dos horas, cuatro horas, ocho horas… Sale a la almena el cántabro y grita:

– ¡TIZA, QUIERO TIZA!

Si todavía no te has cansado, aquí van más chistes cántabros


Un pasiego está sentado junto a un vasco en la sala de espera de un aeropuerto esperando un vuelo internacional.

El Vasco mira al Pasiego y como se siente superior piensa en aprovecharse de él fácilmente. Así que le pregunta al Pasiego si le gustaría jugar a un divertido juego.

El pasiego, cansado, solo quería dormir una siesta y diplomáticamente rehúsa y trata de darle la espalda.

El Vasco insiste, el juego es muy divertido.

– ‘Yo te hago una pregunta y si no sabes la respuesta, me pagas 5 €. Luego tú haces una pregunta, y si no sé la respuesta, yo te pagaré 500 €’

El pasiego para callar al Vasco que se pone tan pesado, acepta participar en el juego.

El Vasco hace la primera pregunta:

– ‘¿Cuál es la distancia desde la Tierra hasta la Luna ? ‘.

El pasiego no dice nada, saca de su bolsillo un billete de 5 € y se lo entrega al Vasco.

Ahora, es el turno del Pasiego y pregunta al Vasco:

– ‘¿Qué sube una montaña con tres pies, y baja con cuatro? y se echa a dormir.

El Vasco enciende su portátil, busca todas las referencias. Entra a la red y accede a todas las enciclopedias mundiales, revisa en Wikipedia, manda e-mails a todos los amigos listos que conoce (Pocos, ya que es Vasco)… Sin resultados.

Después de una hora de estar buscando se da por vencido. Despierta al Pasiego y le da los 500 €. El Pasiego con los 500 en el bolsillo, se da la vuelta y a dormir de nuevo.

El Vasco cabreado como una mona por no haber encontrado la respuesta, despierta al Pasiego y le pregunta: ‘

– Bueno, me vas a decir ¿Qué es lo que sube una montaña con tres pies y baja con cuatro?’

El Pasiego saca 5 €, se los entrega y se vuelve a dormir…


 

Van dos hombres en el Orient Express, en el mismo vagón solos. Pasa la mañana. Pasa la tarde. Pasa la noche… Y cuando llega el amanecer le dice uno al otro:

– Oiga ¿Usted de dónde es?

– Coño, yo soy de Bilbao, ¡Hostia!

– ¡Ay va la Virgen! Qué casualidad. ¡Yo soy de Santander!

– Hostia tú. ¡Los dos del Norte!

– ¿Y usted a qué se dedica?

– ¿Yo? Soy violinista.

– ¡Me cago en la puta! Que puñetera casualidad. ¡Yo también!

– No puede ser. ¿Tú también violinista? Pues yo toco el violín de cojones, te lo advierto.

– Para buen violinista yo, tío, ¡Soy el mejor de España!

– ¿Tú el mejor de España? ¡Vamos hombre, si yo soy el mejor del Mundo!

– Mira tío, fíjate si yo tocaré la hostia de bien, que cuando toco el violín en la iglesia de mi pueblo, en Baracaldo, la Virgen de madera llora.

– ¡JA! Para violinista de cagarse yo, que el otro día toqué el violín en la Catedral de Santander y de lo bien que lo hice, bajó Jesucristo de la cruz, me dio un abrazo y me dijo emocionado:

– ESO SÍ ES TOCAR Y NO LO QUE HACE EL CABRÓN DE BARACALDO QUE HACE LLORAR A MI MADRE!!!


Espero que os hayáis reído con estos chistes cántabros que nos ha dejado el amigo Fran Liérganes en Facebook como lo he hecho yo 🙂

Si quieres seguir riendo, aquí tienes más Chistes sobre Cantabria:

 

https://postureocantabro.com/chiste-el-senor-de-boo-que-quiere-ir-china/

https://postureocantabro.com/chiste-la-herencia-del-pasiego/

https://postureocantabro.com/chiste-el-senor-de-boo-que-quiere-ir-china/

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EL CHISTE DEL BEBÉ CÁNTABRO

https://postureocantabro.com/chiste-del-fotografo-americano-la-llamada-al-paraiso/

Si tienes más chistes cántabros, no dudes en enviarlos a [email protected] 😉

16 COMENTARIOS

  1. A Cantabria se la conoce como “eso que está al lado del País Vasco” y se nota hasta en los chistes ja, ja, ja. Un saludo 🙂

  2. Pero si son chistes de vascos, los chistes de cántabros no existen porque nadie tiene arrestos suficientes para reírse de un montañés, y sino que alguien lo intente.

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