¿QUÉ RELACIÓN TIENE SEVILLA CON CANTABRIA?

LA RELACIÓN DE SEVILLA CON CANTABRIA

La Historia de Cantabria está fuertemente ligada a la de Sevilla desde hace varios siglos. Por este motivo, varios de nuestros escudos llevan la Torre del Oro.

Fue el rey Fernando quien encargó a Ramón de Bonifaz la constitución de una flota para tomar la ciudad portuaria de Sevilla. Este se dirigió a Cantabria donde consiguió trece naves gruesas además de algunas galeras y naves menores.

El 22 de diciembre de 1248 Fernando III el Santo entraba triunfal en Sevilla, dejando casi concluida la Reconquista.

Reconquista de Sevilla

Este es el motivo por el cual que en varios escudos de ciudades cántabras y en la bandera de Cantabria se luce la Torre del Oro de Sevilla, para recordar la participación de navíos cántabros en tal hazaña. Así que cada vez que visites la ciudad andaluza de Sevilla, recuerda este hecho histórico y siéntete orgulloso de nuestros antepasados.

Bandera de Cantabria en Sevilla
Bandera de Cantabria en Sevilla

La Reconquista de Sevilla

La Reconquista de Sevilla tuvo lugar entre agosto de 1247 y el 23 de noviembre de 1248 por parte de las tropas cristianas de Fernando III de Castilla. La ciudad se encontraba bajo el dominio musulmán del caid Axataf.

En la toma de la ciudad colaboró la “escudara del cantábrico”, al mando del Almirante de Castilla “Ramón Bonifaz y Camargo”, mandando las naos cántabras, el cántabro “Roy Gracia de Santander”. Las naos procedentes de los puertos de Cantabria, que son, Santander, San Vicente de la Barquera, Laredo y Castro Urdiales, consiguieron desbloquear las defensas apostadas en el puente de barcas que unía Sevilla con Triana cruzando el Río Guadalquivir, desde donde recibía suministros y refuerzos.

FERNANDO III (EL SANTO)

Rey de Castilla y León, miembro de la Tercera Orden de San Francisco, nacido en 1198 cerca de Salamanca; murió en Sevilla, el 30 de mayo de 1252. Fue hijo de Alfonso IX, Rey de León y de Berenguela, hija de Alfonso III, Rey de Castilla, a su vez hija de Blanca, la madre de San Luis IX.

En 1217 Fernando fue coronado Rey de Castilla, la corona que su madre había renunciado a favor de él; y en 1230 heredó la corona de León, aunque sin poder evitar una guerra civil, ya que muchos se oponían a la unión de los dos reinos. Eligió como consejeros a los hombres más sabios del Estado, se ocupó de administrar estrictamente la justicia y tenía mucho cuidado en no sobrecargar a sus vasallos con impuestos, por temer más, según decía, la maldición de una vieja pobre que a un ejército entero de sarracenos.

Siguiendo el consejo de su madre, Fernando se casó con Beatriz, la hija de Felipe de Suabia, Rey de Alemania, una de las princesas más virtuosas de la época. Dios bendijo la unión con siete hijos: seis príncipes y una princesa.

Las metas más altas en la vida de Fernando fueron la propagación de la fe y la liberación de España del yugo sarraceno. De aquí sus guerras continuas contra los sarracenos. Él les quitó territorios vastos, solo los reinos de Granada y Alicante quedaron en el poder de ellos a su muerte.

En las ciudades más importantes fundó obispados, restableció el culto católico por todas partes, construyó iglesias, fundó monasterios y hizo donaciones a hospitales. Los mayores gozos de su vida fueron las conquistas de Córdoba (1236) y Sevilla (1248).

Convirtió en catedrales las grandes mezquitas de esos lugares, dedicándoselas a la Santa Virgen. Vigilaba la conducta de sus soldados, confiando más en la virtud que en el valor de ellos, ayunando estrictamente él mismo; siempre llevaba un cilicio áspero, y a menudo se pasaba la noche rezando, sobre todo antes de las batallas. En medio del tumulto del campamento vivía como un religioso en el claustro. La gloria de la Iglesia y la felicidad de su gente eran los motivos que guiaban su vida.

Fundó la Universidad de Salamanca, la Atenas de España. Fernando fue enterrado en la gran catedral de Sevilla ante la imagen de la Santa Virgen, vestido, según su propia petición, con el hábito de la Tercera Orden de San Francisco.

Ocurrieron muchos milagros junto a su sepulcro, y Clemente X lo canonizó en 1671. Su cuerpo sigue incorrupto, pudiéndose contemplar en el 30 de mayo, la fiesta particular de San Fernando que se celebra en España y entre los minoritas.

JUAN DE SANTANDER: UN CUETANO EN LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO

https://postureocantabro.com/juan-de-santander-un-cuetano-en-la-primera-vuelta-al-mundo/

Si te ha gustado la curiosa relación entre Sevilla y Cantabria, seguro que te interesará el MISTERIO DEL ESCUDO DE TÍAS (LANZAROTE).

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.